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GASOMETRIA

 

     La gasometría arterial es la técnica que nos permite saber de forma más precisa el estado de oxigenación, ventilación y de equilibrio ácido-base. Las desventajas son ser un método cruento y discontinuo. ¿ Qué arteria pinchamos ? , la primera que se nos ocurre, por costumbre, es la radial; pero ¿ es correcta tal costumbre ?

      Si, hay que tener en cuenta que la punción de una arteria si se complica (trombosis, aneurisma traumático...) la cosa puede ser muy seria; imagina en el peor de los casos que el territorio irrigado por ella queda sin flujo, que la cosa sigue así y la consecuencia final. Por esto, buscamos una arteria que, además de ser fácilmente accesible, comparta con otra la irrigación de un territorio de manera que la lesión de una no suponga la isquemia de tal territorio; sucede que tal es el caso de la radial que con la cubital irriga la mano y además con muy importantes comunicaciones entre ellas a través de los arcos palmares, de forma que si chafamos una con la punción, la mano no corre peligro. ¿ Nunca ? nunca lo digas, ni nunca lo pienses, y menos en biología. En lo que hace al caso, hay una proporción de individuos que carecen de una de las arterias en la muñeca y nosotros debemos identificarlos antes de la punción. ¿ Como ? , mediante la maniobra de Allen (no Alien), para lo que mandamos al paciente que cierre el puño con fuerza mientras nosotros comprimimos ambas arterias, le decimos entonces que abra la mano, que estará pálida, y acto seguido aflojamos la presión sobre una de las arterias; si esta arteria es competente veremos que la mano recupera con rapidez su color rosado. Acto seguido repetimos la jugada con la otra arteria. ¿ Que pasa si una de las arterias no va ?, avisa al médico y que decida.

   La técnica en sí creo que todos la conocemos. Al puncionar la aguja debe formar con la piel un ángulo de 15 ó 20º respecto a la piel y apuntando en dirección cefálica, con el plano del bisel paralelo al eje del miembro a fin de minimizar el daño de la pared del vaso. Una vez entramos en este, debemos dejar que la jeringa se rellene de forma pasiva, nunca aspiraremos. La cantidad de sangre necesaria con las jeringas actuales es de 0,5 ml, aunque 1 ml nos da mayor margen de seguridad en caso de no poder hacer la gasometría inmediatamente. Si queda alguna burbuja de aire en la jeringa, debe ser eliminada ya. La zona de la punción ha de ser presionada durante unos 5 minutos, que serán 10 ó 15 en personas anticoaguladas o con trastornos de la coagulación. A veces no se puede hacer el análisis de la muestra inmediatamente, en ese caso y para reducir la posibilidad de errores la guardaremos en nevera mientras esperamos.

     Un problema de todos los días : analizamos una muestra, los resultados nos parecen muy malos y pensamos ¿ será una muestra venosa, será mezcla ?  Con frecuencia sucede que no nos los creemos, o no se los creen, y bien por iniciativa propia o por orden médica, arremetemos de nuevo aguja en ristre contra las temblorosas muñecas del desdichado y, así, nos encontramos finalmente con cuatro horrorosas gasometrías de un horrorizado paciente. ¿ Te imaginas la cara de terror de los pobres eritrocitos cada vez que pasan por las muñecas, convertidas en coladores, intentando adivinar por donde va a llegar el próximo puyazo ? Si te lo imaginas, lucha contra ello. Ahí van una serie de recursos :

  • Si la punción fue a la primera y la sangre subió mangada y además pulsando, el asunto no ofrece dudas, la punción fue arterial. A menos que tuvieras la ocurrencia de pinchar en un miembro con una fístula arteriovenosa para hemodiálisis.

  • El resultado de la gasometría es malo pero, ¿acaso es bueno el estado del paciente?  intenta establecer una correlación clínico-gasométrica. Con frecuencia verás que los gases son malos por lo malo que es el estado del paciente.

  • Sigues teniendo dudas. Avisa al médico. No lo encuentras o no te atiende, decides tú. Posibilidades :

    • Pulsioxímetro : SaO2 por encima de 90%=pO2 mayor de 60, la cosa está bien.  Por debajo de 90%, ojo. Por debajo de 80% muy mal.

    • Gasometría capilar y comparamos.

    •  Gasometría venosa, incluso, si te empeñas o se empeñan en el origen venoso de la muestra y después comparamos.

    • Cambia el lugar de la punción.

    • En hacer todo esto no tardes mucho, pues realmente es posible que si los gases son malos el enfermo esté chungo y necesite oxigenoterapia y desde luego si tiene una dificultad respiratoria intensa, lo de menos es la gasometría (que no salva vidas) y lo de más es la administración de O2 (que si lo hace), como siempre en medicina de urgencias, ante el enfermo crítico primero tratamos y después, si sigue vivo, diagnosticamos. Como al oeste del Pecos, dispara primero y pregunta después.

     

 

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