Autor: Benito Martínez.

     Los antibióticos, tras los analgésicos, son los fármacos usados con más frecuencia en los servicios de urgencias. Quizás se empleen en demasía, pero no lo vamos a discutir; demos por sentado que la indicación de antibioticoterapia es correcta. La cuestión que planteamos tiene que ver con otra realidad, esos antibióticos se administran casi siempre por vía intravenosa, rara vez intramuscular y, la oral, es anecdótica, salvo para uso particular de los trabajadores del servicio.

     La pregunta es, ¡ tiene que ser así ? Nuestra respuesta es no.

     Creemos necesarios los antibióticos por vía intravenosa en los pacientes en dieta absoluta correctamente indicada, críticos inclusive y, en los pacientes sépticos y algunos casos muy específicos. ¿Qué pacientes afectados por el problema nos quedan entonces ? La mayoría.

     Esa mayoría son los enfermos EPOC y cardiópatas agudizados, con algo más de tos, expectoración y disnea, a lo que suman unas décimas de temperatura, pero sin criterios de gravedad ni de sepsis. Estos enfermos no están sépticos, las pruebas complementarias también lo apoyan, y rara vez tienen indicación de dieta absoluta. Por tanto, dando por válida la indicación de antibioticoterapia, basta la administración por vía oral. Nunca se hace. Siempre se recurre a la vía intravenosa. No es práctica correcta. Lo dice la literatura. Y, si  pensamos en que la mayoría de ellos los damos de alta, ¿ acaso lo hacemos con antibióticos intravenosos ?, ¿ por qué basta en casa la vía oral y no aquí ?

     Alguien podrá decir que no es para tanto, que este es un rollo purista y que tanto da, que ya tiene la vía cogida y está en el hospital, poco cuesta, pues que menos… Pues no. Veamos :

  • Gastos. No es lo mismo el precio del vial que de la cápsula, sobre o comprimido; sólo basta mirar el Vademécum. Pero no sólo eso. Para la administración intravenosa también suele necesitarse un minisuero y un sistema de infusión; hay que sumarlo. ¿Parece poco? bueno, ya se sabe, un ladrillo no hace casa pero las casas están hechas de ladrillos.

  • Costes. Desde que el vial sale de la fábrica hasta que está goteando dentro de una vena hay un camino que tiene un coste. El que más nos importa es el de la enfermera, no es lo mismo dar un vaso de agua con una pastilla que poner ciprofloxacino en vena. Si la enfermera está soportando una carga excesiva de trabajo, control B o control C, varios de estos suerillos por turno no son moco de pavo. Quizás se necesiten más enfermeras; habrá que pagarlas. Alguien puede decir que el control del dinero no es su responsabilidad. Bueno, quizás pertenezca al grupo de españoles que no para de criticar lo poco que el ayuntamiento limpia las calles a la vez que no para de tirar, él, porquería en ellas.

  • Efectos adversos. Si por mala fortuna el enfermo es alérgico al antibiótico en cuestión o, por otro mecanismo, le causa toxicidad, el cuadro será más grave si se administró por vía intravenosa. Quizás el abogado de la acusación, si la cosa discurriera así, nos haga recapacitar sobre lo que nos parecería solamente una cuestión purista; Dios no lo quiera.

  • Errores. Pienso en los de enfermería a causa de cargas de trabajo excesivas. La ley es simple, no se puede hacer con dos manos lo que precisa cuatro; en consecuencia se hace mal, se yerra, se hace a medias o no se hace. Además, especialmente en situación de presión, el médico como responsable último debe ser cuidadoso en rebajar el nivel de aquella, no en acrecentarlo.

  • Rebaja de la calidad. Hacer algo mal a sabiendas y de forma sistemática tiene también consecuencias negativas indirectas para nosotros, para los enfermos que atendemos y para nuestros compañeros de trabajo; quizás sutiles, pero poderosas. Es una contagiosa actitud mental para uno mismo y para los demás, de que no pasa nada, que no es necesario esforzarse, que es lo mismo, que tanto da… ¿ Qué no pasa nada ?, sólo basta que uno mismo este echado en la camilla para percibir clarísimamente, diáfanamente, certeramente… que no es lo mismo, que no da igual, que hay que….

  • ………………….. 

     Ciertamente, no pasa todo esto sólo por administrar antibióticos intravenosos, pero también. Así que si no es necesario, no se inyectan; que los gallegos, aunque el paladar no sea exquisito, tenemos buenas tragaderas.